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En el Capítulo E (pincha aquí para leerlo y entender algo) os conté cómo conseguí hacerme con mi león. Al principio yo creía que eso del color de su piel y de su melena era cuestión de raza, pero me equivocaba:

- No, no Sr. Landy. Sólo existe una raza de leones en el mundo. Lo de mi pelo me lo ha hecho "Pascu", el peluquero. Es lo último en tintes.

Nunca le dí importancia a esta conversación. Sin embargo, hace unos días me confesó algo más:

-Sr. Landy, lo siento, lo siento pero me marcho. Me voy a Inglaterra a operarme.
-¿Cómo? ¿A inglaterra? ¿A operarte?
-Sí, Sr. Landy. Me voy mañana mismo.
-Pero...

Después me confesó que su operación era para cambiar de sexo.

-Sí, Sr.Landy. Como lo oye. No quiero cambiar de sexo para convertirme en una leona. No. Yo lo que quiero es ser una mujer. Y además, ser una mujer de hoy, del siglo XXI: que camine erguida sobre dos hermosas piernas; que sea independiente, libre y moderna; quiero trabajar dignamente y divertirme y quién sabe si formar familía con algún rico...

Así hizo. Mi león se operó en Inglaterra para convertirse en mujer. Y acabó siendo lo que veís en la imagen: un león con cuerpo de mujer. Se cambió el nombre. Ahora es Sandra. La televisión se hizo eco del asunto. Pero pronto se olvidaron de ella (de él). Ahora trabaja como prostituta para seis comadantes del ejército inglés en Arizona.

¡Joder!
Con lo que molaba tener un león.

Un abrazo,
Sr.Landy.

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Tras más de 24 días esperando la llegada de Santa Claus, los vegetales primero y, después las flores, empezaron a morir. Unos de hambre, otros de sed; la mayoria de las flores murieron de frío.

-Sr. Landy, no deje de hablar. Su aliento mantiene caliente mis pétalos.

Todo empezó a cambiar cuando murió la última de las flores de Landylandia. Entonces sucedió algo realmente inquietante: cada uno de los pobladores de Landylandia recibió en su casa una copia de la fotografía que veís arriba. Pero nadie supo nunca nada más de él. Y hasta la fecha, todo son sólo especulaciones.

¿Qué piensan ustedes que sucedió?
¿Quién dejaría esa foto en las casas? ¿Porqué aparece Santa con esos policías? Y, sobre todo, ¿por qué no ha vuelto ni aparecido?

¡Ay, qué intriga!

Un abrazo,
Sr.Landy.

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Ya sabrán desde qué parte del planeta les hablo cuando digo:
"Te tiro miles de piedras porque no te puedo tirar un millón de misiles.
Como haces tú."

Ya saben a quién me refiero si escribo:
"Tú no representas al mundo.
Aunque oficialmente seas su payaso."

Ya saben qué veo cuando pienso:
"Malditas vívoras.
Os vais a envenenar con vuestra propia lengua."

Ya saben que no miento cuando grito:
"¡¡¡EL MUNDO ES HORRIBLE!!!".

Sí.
Sin embargo, a veces también es horriblemente maravilloso y, entonces, ya saben:
"Dime cuándo te vas a morir porque me quiero morir contigo"

Año 2008. Ya saben...o no?



Gracias a todos por este año. No lo merecemos, así que: cuídense.

Un abrazo,
Sr.landy

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-No habrá muerto,¿verdad Sr.Landy?

-No. No creo. Pero algo ha debido suceder...eso está claro.

-No digáis eso, por el amor de dios.

Desde hace algo más de 25 años, todos los vegetales y todas las flores de Landylandia se reúnen en la colina más alta del país para celebrar la llegada de Santa Claus.

Generalmente organizan una fiesta con música en directo, recitales de poesía y una cena por todo lo alto.

Este año el menú incluía de primero souflé de tierra horneado al sol del mediodía y, después, una sopa de rocío con crujiente de hormigas. Normalmente, no paran de bailar hasta que, a eso de las siete de la mañana, llega Santa Claus con sus regalos.

Este año, sin embargo, Santa todavía no ha llegado y todavía las flores y los vegetales lo esperan en lo alto de la colina. LLevan más de tres días allá arriba y, por lo visto, no piensan moverse hasta que aparezca.

-Anda que ya le vale al gordo cabrón de barba blanca.

Sólo espero que vuestra Navidad sea mejor.

Un abrazo,
Sr.landy.

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Los días que no estoy en Landylandia me dejo caer por Madrid. Y el otro día estuve paseando hasta que llegué a Nuevos Ministerios. Allí me encontré con un grupo de gente que pretende comprar el primer anuncio del 2009 para que este año que viene no empiece vendiéndonos nada, sino con un mensaje de optimismo para todo el país.

Necesitan la ayuda de todos y cada uno de nosotr@s. Yo no me pude resistir: Landylandia y todos sus pobladores ya han comprado el primer anuncio de 2009.


Un relato real, necesario, fantástico y motivador propio de gente optimista y feliz que podéis seguir aquí: ¡Sí al 2009!.

En la foto podéis ver al Sr. Landy, un servidor, haciendo campaña y apoyando la iniciativa. Por cierto, me encanta esto de no tener cabeza porque salgo en todas las fotos jodidamente favorecido.

Un abrazo,
Sr.Landy

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10...9...8...7...6...5...4...3...2...1...



La explosión se pudo oír durante más de tres vidas y la cabeza del muchacho dicen que llegó hasta el anillo de Saturno. Al parecer un cortocircuito en el corazón fue lo que encendió la mecha.

Cosas de la Vida.

Un abrazo,
Sr.Landy

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Como recordaréis en este post (pincha aqui para leerlo) el Sr. Werty me partió la cara y me chantajeó cuando le pedí ayuda para sacar a mi pie de la cárcel, dándome a elegir entre tres monstruosos rostros.

Pues bien, tras pensármelo muy bien y, tras varias semanas yendo de aquí para allá sin rostro alguno en la cara, he decidido quitarme la cabeza. Porque si esos tres rostros resultaban horripilantes, no os podéis imaginar lo que parecía cojo y sin rostro. Mi cara era una herida enorme que no paraba de supurar cosas de colores horribles. Y el olor era lo peor. Apestaba a muerto.

Era tan desagradable verme y era tan insoportable estar cerca de mí que al final no me ha quedado otra que cortarme la cabeza, cual torero que se corta la coleta.

-Y, ¿qué has hecho con la cabeza, Sr. Landy?
-Se la he dado a mi león porque le encanta comérselas. Como si fuera una gamba, ya sabes.
-¿Tienes un león?
-Sí,¿por?
-

La vida sin cabeza es dura y eso que hay cabezas duras, pero tiene muchas ventajas que resume muy bien este poema anónimo:

"Se acabaron los granos,
los salivazos al de enfrente,
las legañas, los sonidos estridentes
de tu apestosa lengua
comiendo lentejas o vomitando letras
verle la puta cara a más de uno
(y a más de una)
o tener que soportar
sus insoportablesconversacionesestúpidasquenomeinteresan."

Nótese que ésta última palabra ostenta el Récord Guiness de longitud y es el primer sustantivoadjetivo de cuantos haya. Así que la vida sin cabeza está bien porque al perder tus sentidos dejas de aguantar muchas cosas que con cabeza no tenías más remedio que soportar.

Aunque lo peor de perder los sentidos es quedarte sin sentido común. En la foto me podéis ver con unos amigos en El Brillante, un bar de Madrid del que ya os hablaré otro día. Y así acaba el capítulo 11 de este país.

Un abrazo,
Sr.Landy